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flyer no a la pirotecnia 1

La concejal Fernanda Colombo, junto al Doctor Ricardo Darretche, Daiana Almeira, representante de SapaaB, y Renzo Nadal y Nélida Porcel padres de chicos con discapacidad, recordaron la vigencia de la ordenanza 2404 que regula el uso de la pirotecnia.

Fernanda Colombo, flamante concejal y quien integró el Departamento Ejecutivo al frente de la Secretaría de Legal y Técnica que presentó en 2016 la Ordenanza 2404, señaló que la norma está vigente y pidió su cumplimiento, previamente a la llegada de los festejos de navidad y fin de año.

“Seguimos promoviendo una idea que surgió el año pasado desde el Ejecutivo Municipal, para buscar un Bolívar libre de pirotecnia”, sostuvo Colombo sobre la ordenanza 2404, sancionada el año pasado por el Concejo Deliberante, que prohíbe el uso, la distribución y la venta de pirotecnia sonora. “Se hizo con el fin de prevenir y concientizar sobre los distintos daños que produce el uso de la pirotecnia”, señaló la concejal.

El doctor Ricardo Darretche, del Servicio de Emergencia del Hospital Municipal, destacó que “a partir de la sanción de esta ordenanza el año pasado se mejoró muchísimo, sobretodo porque en la guardia no ingresó gran cantidad de pacientes con lesiones graves”. Cada año ingresaba un importante número de heridos con pirotecnia, principalmente niños.

Nelida Porcel, quien es madre de un niño con discapacidad neurológica, sostuvo que la pirotecnia “afecta a mi hijo, que no reacciona de forma inmediata, reacciona a los días, con secuelas graves como llanto, alteraciones nerviosas. Es bastante complicado este tipo de situaciones. Es importante que la gente tome conciencia de que no lo puede hacer, por respeto al otro”.

Por su parte, Daiana Almeira, representante de SapaaB, explicó que ante estas situaciones, “los animales sufren de taquicardia, les agarra un jadeo, empiezan a correr por todos lados, se quieren esconder. Hasta han llegado a tener infartos y morirse en Noche Buena y en Año Nuevo”.

En otros casos, los perros “intentan esconderse tanto que salen corriendo para cualquier lado y se van”, indicó Almeira. Muchos animales se pierden de esa manera. Incluso en estado de aturdimiento pueden ser atropellados por un vehículo.

Renzo Nadal es padre de un niño con Trastorno Generalizado en Desarrollo (TGD) que también sufre en estas situaciones. Nadal indicó que su hijo “empieza a transpirar, se le mojan las manos, llora sin consuelo y termina encerrándose con él para que no sufra hasta que pase el momento”.

“Esta medida sirvió mucho el año pasado. Es algo que daña a las personas, al que está al lado”, subrayó. “Yo entiendo que es una diversión para muchos, pero a otros nos genera mucho daño. El año pasado fue la primera fiesta que pudimos estar todos juntos en la mesa”, concluyó Nadal.

Cabe destacar que la Ordenanza 2404 prevé sanciones ante su incumplimiento y la autoridad de aplicación es la Dirección de Protección Ciudadana.